| El Parque Nacional Nahuel Huapi | |||
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El Parque Nacional Nahuel Huapi (en lengua mapuche: Isla de Tigre) se encuentra enmarcado en un régimen especial de conservación y protección. Su extraordinaria belleza paisajística deslumbró a los primeros exploradores y pobladores, muchos de ellos, inmigrantes europeos que encontraron gran similitud con su tierra natal, eligiendo esta zona como lugar de residencia permanente. Su situación geográfica, en el sudoeste de Neuquén y Noroeste de Río Negro, comprende unas 710.000 hectáreas, diferenciadas en distintas categorías de manejo: Parque Nacional propiamente dicho, Reserva Nacional y Reserva Natural Estricta. A su vez, el Parque Nacional Nahuel Huapi resguarda a otro más pequeño pero no menos valioso: el Parque Nacional Los Arrayanes, en la Península de Quetrihue, de 1.793 hectáreas, reconocido por su espectacular formación boscosa de arrayanes. Una de las características físicas más destacables de la zona es la presencia de lagos y ríos muy caudalosos, que llevan sus aguas hacia el Atlántico o el Pacífico. Las abundantes lluvias y el sol, que derriten la nieve de las montañas, alimentan dicho caudal. La cuenca más importante es la del Nahuel Huapi con unas 60.000 hectáreas. Sus costas sinuosas presentan penínsulas de importancia como la del Llao-Llao, San Pedro y Huemul y otras. Los brazos Última Esperanza, Rincón, Blest, Tristeza y Angostura, además de otros, son de gran profundidad y en muchos casos son un misterio aún sin develar. En cuanto a flora y fauna se refiere, el Parque Nacional es hogar de innumerables especies, algunas de especial valor de conservación. Los biomas (espacio físico ideal para un determinado tipo de vida) están representados en los ambientes lacustres, bosques subantárticos, la estepa y altas cumbres. Las especies que podemos encontrar en los ríos, lagos y arroyos son la perca (autóctono), el puyen (autóctono), el pejerrey patagónico (autóctono), las truchas arco iris, marrón, de arroyo y el salmón encerrado (introducidos). En los bosques subantárticos podemos hallar una importante cantidad de especies de árboles nativos como el coihue y el ciprés, el maitén y el radal, en zonas más mallinosas (con mucho agua): el arrayán y la patagua. Si tiene suerte, quizá pueda observar alguna especie autóctona de mamífero como el Pudú-Pudú, el Huemul (ciervo) o el Huillín (nutria de la Patagonia). Entre las aves, y seguramente con más suerte podrá observar ejemplares de Cauquenes, Bandurrias, Gaviotas o escuchar el triste silbido del Fio Fio además de muchísimas otras especies, y ¿quién no se estremecerá cuando observe el lento y majestuoso planeo del Cóndor…? Recuerde: los Parques Nacionales son patrimonio de todos, cuidémoslos para nosotros y para nuestros hijos. Agrega tu comentario |








